Columnistas

Inteligencia artificial al servicio del bien común

Se necesita una supervisión pública eficaz para que la digitalización y la inteligencia artificial generen oportunidades para la creación de valor público

Robot de servicio al cliente en un centro comercial. (Shutterstock)

El mundo tecnológico generó abundantes noticias de portada en el 2022. En octubre, Elon Musk compró Twitter (una de las principales plataformas de comunicación pública de periodistas, académicos, empresas y gobiernos), procedió a despedir a la mayor parte del personal de moderación de contenido e indicó, al hacerlo, que la empresa iba a usar inteligencia artificial (IA) en su reemplazo.

Luego, en noviembre, un grupo de empleados de Meta revelaron que habían diseñado un programa de IA capaz de vencer a la mayoría de los humanos en el juego de estrategia Diplomacy. En Shenzhen (China), el gobierno está usando la tecnología de “gemelos digitales” con miles de dispositivos móviles conectados a 5G para monitorear y gestionar los flujos de personas y automóviles y el consumo de energía en tiempo real. Y con la última versión del modelo lingüístico predictivo ChatGPT, muchos declararon el fin de la tesis estudiantil.

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