Columnistas

Hemos asistido al tardío nacimiento de una Europa geopolítica

La guerra de Rusia ha despertado a un gigante dormido, uno que está totalmente comprometido a apoyar una Ucrania libre

Algunas semanas pueden parecer décadas, y esta semana ha sido una de ellas. Con el desnudo acto de agresión de Rusia contra Ucrania, la tragedia de la guerra ha vuelto a estallar en Europa. Las fuerzas rusas han bombardeado viviendas, escuelas, hospitales y otras infraestructuras civiles. La maquinaria propagandística del Kremlin se ha disparado en su esfuerzo por justificar lo injustificable. Más de un millón de personas han huido ya de la violencia, y aún quedan más por llegar.

Los ucranianos, por su parte, están organizando una heroica defensa de su país, impulsados por el liderazgo del presidente Volodímir Zelenski. Ante el aumento de ataques y las absurdas afirmaciones del Kremlin que niegan su identidad nacional, los ucranianos han demostrado unidad y resistencia. Atascado en el pasado, el presidente ruso, Vladímir Putin, puede haberse convencido de que Ucrania le pertenece bajo su visión de una “gran Rusia”. Pero los ucranianos han demostrado que su país les pertenece a ellos, y que su futuro es europeo.

La Unión Europea ha entrado en acción. Mientras algunos esperaban que titubeáramos, que estuviéramos divididos y que reaccionáramos con lentitud, hemos actuado a una velocidad récord para apoyar a Ucrania, rompiendo tabúes en el camino.

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