Columnistas

Hay que boicotear ya la energía rusa

Más temprano que tarde, Europa ya no podrá tolerar el hecho de estar financiando las atrocidades de Vladímir Putin en Ucrania

KIEV– Bloquear las reservas de divisa extranjera del banco central ruso fue una jugada brillante. Desconectar algunos bancos rusos del sistema de mensajería financiera Swift ayudó. Y las medidas contra la riqueza que tienen en el extranjero los amigos de Putin están bien.

Pero ninguna de estas sanciones detuvo la invasión rusa de Ucrania, ni lo conseguirá, por una sencilla razón: Rusia sigue exportando petróleo y gas. De hecho, la guerra los encareció, beneficiando así al sector más estratégico de la economía rusa.

De modo que una semana después, el consumo occidental de energía sigue financiando la invasión rusa de Ucrania, y a la élite rusa le va mejor que nunca. No hay otra salida: el único modo de detener la agresión del presidente ruso, Vladímir Putin, es imponer un boicot integral a todos los productos rusos relacionados con la energía.

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