Columnistas

El uso del referendo contra la división de poderes

La consulta popular bien utilizada fortalece la democracia, el abuso socava la división de poderes que la sustenta

La figura del referendo significa para muchos mayor democracia. Total, ¿quién se opondría a un saludable instrumento de la democracia directa creado para incentivar la participación ciudadana en los asuntos de orden público?

El referendo, en efecto, permite a los ciudadanos en democracias plenas, como Uruguay o Suiza, decidir entre una amplitud de iniciativas que van desde pases sanitarios durante una pandemia hasta reformas constitucionales.

Nos equivocamos al pensar que el uso es siempre positivo. Precisamente, en la sobrevaloración de sus bondades radica el riesgo. Y nos equivocamos, aún más, si somos persuadidos por propuestas que pretenden convertirlo en herramienta para evadir mecanismos de control y rendición de cuentas horizontales.

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