Columnistas

El presupuesto que desviste a unos para proteger a otros

La insuficiencia del RNC requería atención; resolverla dejando otros programas por debajo de sus pisos legales traslada el problema a otras poblaciones vulnerables

Andrés Fernández Arauz, economista y columnista de La Nación
"Presupuestar con recursos escasos obliga a decidir entre necesidades legítimas", razona Andrés Fernández Arauz. Foto cortesía: Andrés Fernández Arauz

El Presupuesto para 2027 expone una dificultad de la política social: cumplir un mínimo legal puede resultar insuficiente para atender las necesidades de la población. Eso ocurrió con el Régimen No Contributivo de pensiones (RNC). El proyecto enviado inicialmente por el Poder Ejecutivo a la Asamblea Legislativa respetaba el porcentaje de Fodesaf asignado para ese fin, pero no cubría la necesidad estimada por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para sostener las pensiones existentes y ampliar la cobertura.

La advertencia de la CCSS iba más allá de la imposibilidad de otorgar nuevas pensiones. Los recursos previstos serían insuficientes incluso para cubrir todas las que ya estaban en curso. Había una carencia real que comprometía ingresos de personas que dependen de ese apoyo para atender sus necesidades básicas.

Una moción aprobada en la Comisión de Asuntos Hacendarios, de mayoría oficialista, buscó resolver esa insuficiencia. Reforzar el RNC tenía una justificación social clara. Sin embargo, el aumento se financió redistribuyendo dinero de otros programas dentro de Fodesaf, lo que llevó a que tres de ellos quedaran por debajo de los mínimos legales que el proyecto original sí cubría.

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