Columnistas

El presidente Trump y la cuestión palestina

No es de extrañar que la propuesta del presidente republicano ocupara las primeras planas de todos los periódicos del mundo. La pregunta generalizada fue: ¿Es en serio o se trata solo una ocurrencia?

La gente se reúne mientras el humo se eleva desde una escuela de la ONU convertida en refugio tras ser alcanzada por un ataque israelí, en el barrio de Rimal de la ciudad de Gaza, en el norte de la Franja de Gaza. Human Rights Watch documenta el desplazamiento forzado de palestinos en Gaza y acusa a Israel de crímenes de guerra.
La gente se reúne mientras el humo se eleva desde una escuela de la ONU convertida en refugio tras ser alcanzada por un ataque israelí, en el barrio de Rimal de la ciudad de Gaza, en el norte de la Franja de Gaza. Human Rights Watch documenta el desplazamiento forzado de palestinos en Gaza y acusa a Israel de crímenes de guerra. OMAR AL-QATTAA

La semana pasada, el presidente Trump sorprendió a tirios y troyanos con sus declaraciones sobre el futuro de la Franja de Gaza. El primer mandatario estadounidense declaró su intención de encargarse de la reconstrucción de Gaza y transformarla en una riviera mediterránea; como quien dice, en un Mónaco medio oriental.

Estados Unidos “adquiriría” la Franja y se encargaría de la planeación del proyecto inmobiliario, mientras que la limpieza de los escombros y la ejecución del proyecto propiamente dicha estarían a cargo de compañías constructoras de orígenes variados. La pacificación estaría a cargo del Ejército israelí.

Sería, por supuesto, necesario despoblar la Franja y encontrarles un lugar de destino a los cerca de dos millones de palestinos que allí viven.

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