Columnistas

El oficialismo se puso regalón con Ariel Robles

Robles, a quien le sobran recursos retóricos, contará con una tribuna político-mediática ideal para acusarlos de violar esos derechos, defender las libertades públicas y, de paso, plantear denuncias comprometedoras. Mejor regalo y megáfono, imposible

Eduardo Ulibarri, periodista y analista. Exdirector de La Nación
"La irracionalidad puede ser fatal. Solo por ella se explican estas dos decisiones del oficialismo", sostiene Eduardo Ulibarri. Eduardo Ulibarri

En su afán (¿obsesión?) por perseguir a Ariel Robles, exdiputado y excandidato presidencial del Frente Amplio, el partido oficialista se ha disparado en el pie. Y por partida doble. Primer disparo: acusarlo penalmente. Segundo: aprobar una investigación en su contra en la Comisión legislativa de Derechos Humanos. El móvil es una publicación en su cuenta de Facebook. Esto fue lo que escribió, en relación con la marcha en pro del financiamiento universitario:

“¡Salgamos a defender el futuro de la sociedad costarricense!

“El 20 de octubre no solo deberíamos marchar por la educación pública; deberíamos acampar frente una Asamblea Legislativa y Gobierno que no quiere escuchar. Así como está sucediendo en Francia y España, defender que la política deje de ser de ficción y resuelva problemas reales”.

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