Columnistas

El oficialismo la tiene contra las mujeres

Zapote se está metiendo en las calles, atacando nuestro derecho a circular; en las redes, donde somos insultadas agriamente; en el trabajo, con mayor ninguneo y ofensas; en las casas, con la violencia rigiendo

Sombra de hombre gritando a mujer con megáfono. Machismo, imposición, patriarcado, sumisión femenina
La filósofa española Celia Amorós llamó déficit de legitimidad democrática a la usurpación por los varones del ámbito de lo público, posando una autoridad que en realidad no tienen. Ra2 Studio

¡Señora, señora, señora! Me gritaba, mientras se chupaba los labios y enseñaba los dientes, un tipo montado en una bicicleta, una mañana de estas que andaba ejercitándome. Estábamos a la par de un semáforo donde, casi todos los días, debo soportar el acelerador de algún chofer que exige el peatonal para sí.

Cuando una sociedad como la nuestra incorpora desde el poder una masculinidad política basada en la intoxicación del yo, el insulto y la humillación, las que recogemos el costo cotidiano de esa transformación somos las mujeres, que pasamos a valer menos de lo que ya valemos.

Piernas enormes de hombre y figura diminuta de mujer. Zapato masculino se apresta a pisar a mujer sumisa
Lo vemos con pesar en el coro de ellas, criadas para justificar y defender al hijo abusivo; entrenadas para agradar. Ahí están, defendiendo con servilismo a un sujeto que, cuanto más apoyo recibe, más las despreciará. (Ra2 Studio/Shutterstock)
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