Columnistas

El monstruo ha despertado

Una de las peores consecuencias de la irrupción de China en la dirección financiera y tecnológica del mundo es lo que llama el ensayista hispanoperuano Luis Esteban G. Manrique ‘la globalización de la corrupción china’.

La prisión de Meng Wanzhou es un enorme dolor de cabeza para Donald Trump. Tal vez despierte “al monstruo dormido”, como el muy perceptivo Napoleón llamaba a China con preocupación. No creo que la petición a los canadienses de que la arrestaran fuera una iniciativa de la Casa Blanca.

Era algo que se venía cocinando de manera automática por las agencias autorizadas, dadas las leyes estadounidenses para castigar y disuadir el robo tecnológico, el espionaje y los gigantescos sobornos (kickbacks) pagados por muchas de estas compañías para conseguir grandes contratos.

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