Columnistas

El mensaje de la Corte al reelegir a Carlo Díaz

El contexto importa, y el contexto ha incluido un ataque despiadado y constante desde el oficialismo

Leonardo Garnier, economista y exministro de Educación
Leonardo Garnier analiza las razones por las cuales el puesto del fiscal general está tan expuesto a la ira del poder. Jeffrey Zamora R.

Este lunes, en una sesión solemne de la Corte Suprema de Justicia, Carlo Díaz fue reelegido como fiscal general con el voto unánime de los 21 magistrados y magistradas presentes. Habría bastado con 12 votos, pero la unanimidad importa por la señal institucional que, con ella, transmite la Corte.

El trabajo de don Carlo como cabeza del Ministerio Público ha sido notable por su seriedad y eficacia, sobre todo en las condiciones en que ha tenido que trabajar.

Uno de sus retos más difíciles ha sido la lucha contra el narconegocio. A fines de julio, se logró la elusiva captura de Alejandro Arias Monge, alias Diablo, uno de los narcos más buscados del país. Ahora, nos dice don Carlo, avanzan hacia un nivel superior, donde no solo se detendrían narcos como Diablo, sino también figuras con vínculos empresariales o políticos, a quienes identificó como “narcos invisibles”. Como ejemplo, citó la captura reciente de Juan Carlos Tam Cheong, en una operación conjunta con agentes de la DEA de Estados Unidos.

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