Columnistas

El Acuerdo Transpacífico sacrificado en el altar de las elecciones municipales de 2028

La lógica económica no cambió; lo que cambió fue la disposición del gobierno a asumir el costo político de defender el acuerdo

Marcha de agricultores
Agricultores y estudiantes universitarios marcharon este martes 3 de noviembre en defensa del sector agrícola. La manifestación fue inicialmente convocada para oponerse al Acuerdo Transpacífico, pero se mantuvo con el fin de exigir mejores condiciones para el sector. Mayela López

La decisión de la presidenta Laura Fernández de archivar el ingreso de Costa Rica al Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) cerró abruptamente un proceso de cuatro años y una negociación con 12 economías que suman cerca del 14% del producto mundial.

Algunos festejaron, muchos se sorprendieron y pocos se lamentaron. El mismo proyecto político que solicitó el ingreso en 2022 y celebró el cierre de las negociaciones en mayo decidió abandonarlo en octubre. ¿Qué explica semejante cambio?

La respuesta está en la economía política, que estudia cómo los intereses, el poder y las instituciones condicionan las decisiones económicas, y viceversa. Mancur Olson explicó en La lógica de la acción colectiva por qué la política comercial tiende a la protección. Las pérdidas potenciales de la apertura se concentran en pocos productores, con fuertes incentivos para organizarse. Las ganancias se reparten entre miles de consumidores y empresas, y cada uno espera que otros asuman el costo de defender el acuerdo, el clásico dilema del free rider.

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