Columnistas

Democracia: el derecho ciudadano a fiscalizar el poder público

Un Estado será legítimo en la medida en que sus funcionarios actúen con transparencia y rindan permanentemente cuenta de sus actos, pues ese es el mejor antídoto para desterrar la corrupción del ámbito público

Diversidad de opiniones, igualdad, democracia
Diversidad de opiniones, igualdad, democracia Canva
Diversidad de opiniones, igualdad, democracia
En una democracia consolidada, el derecho de los ciudadanos a saber lo que hacen los funcionarios públicos en el ejercicio de sus cargos cumple un papel fundamental. Imagen: Shutterstock (Shutterstock/Shutterstock)

Hace casi 50 años, Norberto Bobbio, un gran jurista italiano, dijo, con gran lucidez, que la democracia se caracterizaba por ser “el gobierno del poder público en público”, por lo que “un Estado tiene mayor o menor democracia según sea la extensión del poder visible respecto del invisible”.

Ya en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, del 26 de agosto de 1789, se ponía en evidencia la indiscutible relación que existe entre control y transparencia al disponer su artículo 15 que “la sociedad tiene el derecho de pedir a todo agente público cuentas de su administración”.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌