Columnistas

Creciente violencia derivada de las drogas

Lo que estamos viviendo debido a las drogas es solo el principio de una amenaza de ocupación de nuestro territorio por el terror

Algunos son dados a creer que la violencia y el terror no pueden afincarse en nuestro medio porque somos un pueblo de paz y democracia. Lamentablemente, olvidan nuestra posición geopolítica y que, al igual que en 1856 o en la década de los ochenta, las tormentas de la vecindad terminan azotándonos.

Las cosas cambiaron radicalmente en América cuando brotó el gran negocio de los carteles de la droga, en el último cuarto del siglo pasado. Hasta entonces, el poder económico dependía en gran medida del poder político, centralizado en estructuras clientelistas.

El sistema presentaba, por una parte, serias debilidades que facilitaban la corrupción y, por otra, formaba una masa creciente de excluidos, desplazados por la tecnología que buscaban desesperadamente ingresos para atender las necesidades de sus familias.

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