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Chaves vulnera la discusión racional

Si algo ha hecho Rodrigo Chaves durante su gobierno, es renunciar a las conversaciones o debates racionales que ahora dice añorar

En su acto mediático del pasado miércoles, el presidente Rodrigo Chaves lamentó la ausencia de una conversación o discusión racional en materia de impuestos. Tiene razón, y es una lástima. Sin racionalidad en el debate público y las negociaciones políticas, difícilmente avanzaremos hacia las soluciones y transformaciones necesarias para el país.

La materia impositiva es particularmente susceptible de lo contrario. A menudo se imponen simplismos, distorsiones, etiquetas y enmarcados efectistas; por ejemplo, llamar “paquete” a cinco proyectos de ley o utilizar el lema “no más impuestos” como línea discursiva.

El lamento presidencial, sin embargo, solo cumple con la primera de las dos virtudes básicas en que, según el filósofo inglés Bernard Williams, se sustenta la verdad: la precisión. De la otra, que es sinceridad, se aleja por completo. Para cumplir con esta última se requiere, por lo menos, ser consecuente en el resto de las decisiones y expresiones. Y si algo ha hecho don Rodrigo durante su gobierno, es renunciar a las conversaciones o debates racionales que ahora presume añorar.

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