Columnistas

Cables por toda la ciudad

Lo que vemos en los postes es un verdadero caos: una mezcla de rollos de reserva, cableado, dispositivos ociosos o pedazos de cable que se abandonan con total desidia cuando un usuario cancela su servicio

Rollos de cables en los postes
Rollos de cables en los postes Cortesía: Víctor Fung

La provisión de infraestructura de calidad es clave para potenciar la competitividad del sector productivo y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. En Costa Rica, un caso de éxito lo constituye el sector de telecomunicaciones, el cual, tras la apertura del mercado, amplió significativamente la penetración y la calidad de los servicios.

De acuerdo con datos de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), al 2024 el país contaba con 177 operadores y proveedores (versus 54 en 2010). Por su parte, la penetración de telefonía e Internet móviles ascendieron a 132% y 100%, respectivamente (versus 69% y 5% en 2010). Adicionalmente, las suscripciones de Internet fijo son hoy más de 1,2 millones, mientras en 2010 eran apenas 382.000. Esto implica una penetración del servicio de Internet fijo a nivel de vivienda de 65% (versus 32% en 2010).

Sin embargo, existe un gran tema pendiente y que se nos está saliendo de las manos en algunas zonas del país. La expansión de algunos de estos servicios ha implicado que nuestro entorno se caracterice por una maraña de cables que genera una enorme contaminación visual y amenaza la sostenibilidad de los mismos servicios.

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