Columnistas

Beneficio de la inversión extranjera en productividad y desarrollo

Las empresas que se instalan en el país generan empleo, traen tecnología y conocimientos, pero logran algo más

Uno de los principales objetivos de la política de atracción de inversión extranjera directa (IED) es aprovechar sus potenciales beneficios directos, como inversiones, generación de empleo, tecnología de punta, conocimientos, exportaciones y redes de proveedores locales.

Los canales de interacción se benefician mediante el derrame de productividad (productivity spillovers) cuando las empresas nuestras absorben parte de los conocimientos, tecnologías y prácticas gerenciales de las filiales que operan en el país anfitrión.

En un reciente estudio de la Academia de Centroamérica, estimamos los beneficios intangibles de la IED para las multinacionales en zonas francas y fuera de estas, durante el período 2010-2017, asociados a la participación de proveedores domésticos en las cadenas de suministro y con la movilidad de trabajadores locales.

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