Columnistas

Armas de destrucción masculina

Hay solamente una respuesta: se tiene que acabar por completo con todas las armas.

Beatrice Fihn
Beatrice Fihn

GINEBRA – Como defensora de la abolición de las armas nucleares, no me puedo dar el lujo de hablar con rodeos. Se calcula que existen 15.000 ojivas nucleares diseminadas por todo el mundo, y eliminarlas conduce a decir la verdad de las cosas –y a menudo una verdad muy difícil de aceptar– a quienes están en el poder. En ese espíritu, permítanme decir lo siguiente sin temor a equivocarme: los líderes de hoy día son demasiado inestables emocionalmente como para confiarles la tuición de las reservas nucleares del mundo.

Como dije al Comité Nobel el año pasado al momento de aceptar el Premio Nobel de la Paz en nombre de mi organización Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares, las armas nucleares son el “arma de un loco que se mantiene permanentemente en nuestro templo”. Y son los hombres locos quienes tienen sus dedos en el gatillo.

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