Columnistas

Alemania, otra vez ante sus fantasmas

Me preocupan las peligrosas analogías que percibo, concretamente en los sentimientos y hechos utilizados durante los años 30

Nuria Marín Raventós, licenciada en Derecho y máster en Artes Liberales, cofundadora de Álvarez y Marín Corporación
Nuria Marín Raventós, licenciada en Derecho y máster en Artes Liberales, cofundadora de Álvarez y Marín Corporación Nuria Marín Raventós

El pasado 6 de setiembre, el partido alemán de extrema derecha AfD ganó de manera contundente las elecciones en el estado federado de Sajonia-Anhalt, con un 43,8% de los votos. Su discurso presenta algunas preocupantes cercanías con planteamientos que recuerdan a los expuestos por Adolf Hitler en Mi lucha.

La extrema derecha se ha afianzado en diferentes partes de Estados Unidos, Europa y América Latina, entre otras regiones. Esto no debe disimular la gravedad de su regreso en Alemania, particularmente cuando algunas de sus posiciones evocan elementos asociados con el nazismo, responsable de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto.

Me preocupan las peligrosas analogías que percibo, concretamente en los sentimientos y hechos utilizados durante los años 30. Entre ellos están los discursos de odio, los resentimientos provocados por lo que la historia ya reconoce como excesivas indemnizaciones impuestas por el Tratado de Versalles, una difícil situación económica y el deseo de recuperar el orgullo alemán. Todo ello creó un terreno propicio para que esa propuesta resultara triunfadora en 1933, con la triste e imborrable historia que vino después.

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