Cartas

‘La Nación’ que cruzaba el océano para acercarme a Costa Rica

Un ejemplar enviado por correo, un diario alzado como trofeo y cientos de cartas publicadas: cuatro lectores recuerdan las formas en que ‘La Nación’ ha marcado sus vidas

Cartas a la columna
La Nación Opinión

Hace casi medio siglo, cuando estudiaba en Escocia, sin Internet, televisión por cable ni celular, y casi aislado de Costa Rica, mi muy preciado medio de información impreso era la edición de los lunes de La Nación, con su amplia sección deportiva.

Un gran amigo, Gastón Myrie, tan futbolero como yo, me la enviaba semanalmente por correo, y mitigaba así mi deseo de leerla todos los días como infaltable fuente de información. Gracias a Gastón y a La Nación, pese a la lejanía, pude seguirle el pulso a lo que sucedía en Costa Rica.

Freddy Pacheco León, Heredia

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌