Cartas

Cartas a la columna: George Floyd y Natividad Canda

Aquí, enterraron los derechos humanos

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El asesinato del afroamericano George Floyd, en los Estados Unidos, me recuerda la muerte del nicaragüense Natividad Canda, en Cartago.

El primero, denunciado por introducir un billete falso de $20 en un negocio, fue asfixiado por un policía blanco y, el segundo, un indigente en busca de chatarra en un taller para sobrevivir, fue destrozado hasta morir por perros rottweilers ante la vista y paciencia de la policía.

La muerte de Floyd exacerbó los ánimos de una nación entera contra el racismo, detonó innumerables manifestaciones, saqueos y la presencia inaudita de la Guardia Nacional de ese país.

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