Opinión

Armando

También se puede gobernar desde el pueblo -A. Arauz

Todos los partidos políticos, sea cual fuere su base ideológica, tienen dos corrientes contrapuestas que funcionan en constante tensión, el grupo conservador y el sector progresista.

De este fenómeno no ha escapado el Partido Liberación Nacional. En 1951, cuando se creó, la mayor parte de los que suscribieron el acta fundacional, así como gran cantidad de simpatizantes, pertenecían a la corriente progresista. Con el tiempo, una apreciable dirigencia adoptó un pensamiento más conservador, acercándose a los grupos políticos adversos de corte liberal, permaneciendo en el límite divisorio de ambos, y algunos, no pocos –como ha dicho un compañero muy estimado– hasta se pasaron al otro lado. Pero otros permanecieron fieles a las políticas de progreso y justicia social, en lucha permanente por crear las condiciones que permitieran atender a los más necesitados. A este grupo perteneció fielmente, durante 50 años, Armando Arauz Aguilar, uno de los fundadores de la social- democracia en Costa Rica.

Conocí a Armando en 1940, cuando ingresé al Liceo de Costa Rica para el segundo curso; él iba dos años adelante. Recuerdo que, en una de las asambleas sabatinas, don Alejandro Aguilar Machado manifestó: "El joven Armando Arauz, este morenito de Guanacaste, es un estudiante sobresaliente. Pienso que llegará a ser un profesional destacado y un hombre que se distinguirá en nuestra sociedad". Armando, puesto en pie, alto y sumamente delgado, nos saludó a todos con una inmensa y amistosa sonrisa; una sonrisa que no lo abandonó durante el resto de su vida.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌