Opinión

Alterra incumple el contrato

Prebendas ilegales para Alterra y limitaciones para el país y el desarrollo aeroportuario

Alterra trata de contradecir lo afirmado por los suscritos, y su vocero Aguileta desinforma con sofismas y falacias, evadiendo el problema medular: la paralización injustificable de las obras del aeropuerto por casi 3 años y el exorbitante e ilegal aumento de costos.

Dice Aguileta: "Los $3,4 millones no son parte de los precios firmes e incondicionales"(tope). Debería saber que, por naturaleza y por disposición del Art. 20 de la Ley de contratación administrativa, todos los precios cotizados en una licitación pública son definitivos,firmes e incondicionales, y no admiten más cambios que los previstos en el cartel o en las leyes de reajuste. Así lo aceptó el Gestor en su oferta, so pena de ser descalificado. Si los precios pudieran cambiarse al antojo, no habría licitación pública, sino contratación libre y directa, prohibida como regla esencial del ordenamiento constitucional y legal. Tan no han ocurrido las causales de revisión de precios previstas en el contrato que ni Alterra las ha alegado. Es ilegal cobrar $21 millones por gastos de desarrollo, como quiere Alterra, pese a que los ofertó en $3,4 millones.

Un puente menos. Añade: "En la adenda el nivel de ingresos para el Gobierno y Alterra es similar a los términos de financiamiento del 2001", pero oculta que esos términos no son parte del contrato refrendado por la Contraloría, e inventa otro "contrato" que pretende fundar en actos ilegales del CETAC basados en un "modelo de proyecciones financieras" que todo lo cambia, pero no conforma derecho. A ese supuesto contrato, que pretende una nueva relación, se refiere Aguileta cuando acusa al Estado de incumplimiento. Pero fue Alterra quien violó el contrato refrendado al paralizar las obras en mayo del 2003, con el pretexto de un déficit financiero autofabricado al aumentar los precios y atrasar las obras, por las que pagaron a sus socios $82,9 millones, pero solo valen $37 millones. El mismo Aguileta ha reconocido públicamente que "siempre tuvieron los fondos necesarios para continuar las obras". A pesar de la danza de millones, ahora funciona un puente de abordaje menos que cuando el Gobierno puso el aeropuerto en manos de Alterra en mayo del 2001.

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