Opinión

Acoprot confirma todo lo dicho

Acoprot no podrá refutar los hechos y razones porque son totalmente ciertos

En su respuesta, evasiva como lo había predicho, Acoprot confirma que, aunque no fuera esa su intención -la que no juzgo- defiende los intereses de Alterra y no del país y menos los del turismo.

Porque el punto medular de Acoprot es que resulta necesario negociar a toda costa el conflicto, a pesar de que es exclusivamente unilateral y caprichoso por parte de Alterra, o sea que inevitablemente acepta la legitimidad de esa pretensión. Porque solamente se negocia, o se recomienda negociar, lo que es negociable, no lo que no lo es.

Alterra pretende cambiar un contrato concebido sobre la base de precios tope, revisables solo en circunstancias de excepción que el contrato estipula, que no han ocurrido y que ni siquiera invoca, por otro con todos sus precios inflados, a capricho suyo, en que se le terminaría pagando prácticamente otro tanto de los $140 millones que originalmente cotizó por todas las obras. Y, como la Contraloría no aceptó que ese sobreprecio ilegal se pasara a tarifas, ahora pretende -en las "negociaciones" que Acoprot recomienda aceptar a toda costa, al extremo que oponerse a ellas lo califica de ejercer "presiones indebidas" por "intereses mezquinos"- que se le pague lo mismo pedido, disminuyendo el porcentaje pactado del Gobierno en los ingresos y extendiendo el plazo del contrato por cinco años más. Frases de ataque sin ningún fundamento, que son precisamente las de Alterra, lo que es otra prueba de la identificación con sus intereses.

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