Opinión

Abstención como protesta

La ley electoral se debe reformar para que no sigamos con esta comedia


      
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El pueblo costarricense se ha caracterizado por participar en los eventos públicos. Incluso cuando ha cundido el desánimo alrededor de las elecciones presidenciales, la abstención no ha superado el 40%, ¿por qué entonces en las elecciones de alcalde, tanto las actuales como las de hace cuatro años, la abstención ha rondado el 80%, a pesar del esfuerzo de las autoridades para que la gente participe?

Porque la gente no sabe por qué ni por quién va a votar y prefiere quedarse en su casa. ¿Cómo se va a enterar si no hay campaña electoral y, para colmo, ya los regidores, quienes deciden con sus votos las mociones, fueron “electos” también sin campaña local, al calor de la campaña presidencial hace nueve meses?

El sistema está diseñado para que la gente se quede en la casa y puedan ganar las alcaldías los partidos con mejor capacidad de movilización de clientelas y no una ciudadanía activa. Los partidos emergentes deben tomar nota de esta aberración que evidentemente los perjudica a ellos y a la democracia costarricense y proceder a reformar la ley electoral cuanto antes.

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