Opinión

25 años de Coopesilencio

Una experiencia importante de política social

Hace 25 años, un grupo de precaristas de Quepos, exobreros bananeros y campesinos sin tierra cuya edad promedio sobrepasaba ya la primera juventud, inició la construcción de una cooperativa de producción autogestionaria. Habían pasado por la cárcel y por un largo proceso de negociación para poder obtener la finca El Silencio que la Compañía Bananera había dejado de explotar desde que las inundaciones de 1955 se llevaron el puente sobre el río Savegre. La decisión de adoptar el modelo cooperativo fue objeto de grandes discusiones internas, no obstante, la experiencia de las parcelaciones anteriores en la zona, donde la tierra se había vuelto a concentrar rápidamente, decidió a los integrantes del grupo por la cooperativa. Su decisión era vista por amplios sectores como idealismo sin sustento. Algunas autoridades en la materia, le auguraron a Coopesilencio un pronto fracaso pues "iba en contra de la idiosincrasia individualista costarricense". Tuvieron presiones para parcelar la tierra, pero Coopesilencio las resistió y contribuyó a crear la Federación de Cooperativas de Producción "FECOPA", así como el sector de autogestión en el movimiento cooperativo.

¿Experiencia reproducible? Hoy en día, Coopesilencio cuenta con 1000 ha. y es una empresa próspera, que, además de palma africana, cultivos forestales y otras actividades agropecuarias tiene un centro de turismo ecológico con varias cabinas y bellos senderos en una selva secundaria. Los hijos de aquellos jornaleros y campesinos, que en aquel entonces tenían un futuro incierto, estudiaron y son hoy mano de obra calificada. Algunos se desempeñan incluso como profesionales.

¿Es Coopesilencio obra de la suerte o se trata de una experiencia reproducible? Indudablemente han debido compensar el bajo nivel educativo con capacidad de organización y una dosis de suerte para haber llegado a este cuarto de siglo, pero su experiencia no es hoy en día una utopía.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌