Revista Dominical

El último príncipe de Barranca

En 1927, una familia real prusiana se asentó en Costa Rica. Alfredo, el último de esta estirpe, fue un príncipe afable y confiado que nunca quiso vivir como parte de la realeza. En junio vio sus últimos días en Goicoechea.

La familia  de Prusia  en la década de 1920, cuando los príncipes regresaron por un breve tiempo a   Europa.
La familia de Prusia en la década de 1920, cuando los príncipes regresaron por un breve tiempo a Europa.

Alfredo de Prusia, Sajonia y Altemburgo es el nombre del último príncipe de Prusia, quien vivió en Costa Rica buena parte del siglo XX y poco más de un decenio del siglo actual. Su historia, alejada de las grandezas nobiliarias, termina en una bóveda del cementerio de Purral, de Goicoechea.

Su padre, el primer príncipe alemán en morir en Costa Rica se llamó Segismundo, y agonizó el 14 de noviembre de 1978 en los calores del hospital Monseñor Sanabria, en Puntarenas, mientras el administrador de sus fincas y su mano derecha, Florentino Vindas, lo acompañaba en completa impotencia.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌