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Mujer que a los 23 años sufrió un accidente que cambió su vida, encontró un propósito en el mar

Natalia Vindas Pérez perdió la movilidad de sus piernas cuando tenía 23 años. Hoy inspira y apoya a otras personas que así como ella se enamoraron del surf adaptado

El mar es sinónimo de libertad, paz, adrenalina y fuerza para Natalia Vindas y otras personas con distintas discapacidades que disfrutan del surf adaptado. Foto: Cortesía para LN
El mar es sinónimo de libertad, paz, adrenalina y fuerza para Natalia Vindas y otras personas con distintas discapacidades que disfrutan del surf adaptado. Foto: Cortesía para LN

El mar es una analogía de su vida. A veces las olas son tan fuertes que la revuelcan, otras son tan buenas que le regalan momentos inolvidables. Cuando a sus 23 años Natalia Vindas Pérez tuvo un accidente de tránsito que quebró su espalda y le imposibilitó volver a caminar, se sintió en aguas turbulentas, pero decidió mantener la calma.

Finalmente, con la actitud correcta, dice, en la vida y en el mar, todo pasa.

El mar es sinónimo de libertad, paz, adrenalina y fuerza para Natalia Vindas y otras personas con distintas discapacidades que disfrutan del surf adaptado. Foto: Cortesía para LN
El mar es sinónimo de libertad, paz, adrenalina y fuerza para Natalia Vindas y otras personas con distintas discapacidades que disfrutan del surf adaptado. Foto: Cortesía para LN
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