Brazos, piernas, casas, aviones y hasta una raíz de café: las ofrendas a la Virgen de los Ángeles
Las muestras de agradecimiento por favores concedidos o peticiones se materializan en cientos de exvotos que se muestran en el santuario de la basílica
14/07/2023 Cartago. Los exvotos son manifestaciones de fe que llenan las urnas del santuario de la Virgen de los Ángeles, en Cartago. Hay de diversos tamaños, formas y colores, pero todos tienen como objetivo agradecer o pedir a la Patrona de Costa Rica que interceda ante determinadas situaciones. Francisco Naranjo, de Pérez Zeledón, una camisa y medalla del histórico campeonato recién logrado por el Cartaginés, en una de las urnas. Rafael Pacheco Granados
Mujeres que representan tres generaciones de una familia oriunda de Pérez Zeledón viajaron a Cartago con el propósito de conseguir un exvoto que pudieran ofrecer a la Virgen de los Ángeles, en busca de un milagro para una niña de 3 años que tiene un problema en su cadera.
Según contó una de ellas a La Nación, a la menor se le inflama la cadera y no puede caminar hasta por una semana. La inflamación se da después de un proceso infeccioso o una gripe, se dan cuenta porque la niña comienza a renquear.
Ante la angustia que les provoca ver a la pequeña en esa situación, acudieron a solicitar a la Negrita su intercesión para aliviarla. Estas tres madres dejaron su exvoto cerca de la llamada piedra del hallazgo de la imagen, en el sector oeste de la basílica de Cartago.
Un grupo de mujeres llegó a la basílica de Cartago para pedir al cura que bendijera los exvotos que llevaban para la Virgen, mediante los que solicitan cura para una niña. (Rafael Pacheco Granados)
Como esa ofrenda hay miles, de todos los tamaños, formas y colores. Son urnas llenas de figuras de brazos, cabezas, piernas y otras muchas partes del cuerpo. También hay trofeos, figuras de casas, aviones y hasta títulos de graduación.
Todos son muestras de agradecimiento o de fe en que la patrona de Costa Rica va a ayudarles a recuperar la salud o la tranquilidad.
Christian Pérez, vicario de la basílica, admitió que no tienen claro cuándo se inició la tradición, pero puede asegurar que hay exvotos muy antiguos, con cientos de años. El cura resaltó, por ejemplo, la raíz de café.
“Una persona fue atravesada por eso (la raíz de café), pero se sanó. Entonces vino y lo ofreció como testimonio de que pudo morir pero no pasó, no murió”, relató el cura mientras repasaba los tipos de figuras y objetos que hay aquí.
La basílica expone los exvotos pero las urnas no se abren, a menos que un sacerdote lo haga.
La basílica no puede determinar la antigüedad de los exvotos, pero aseguran que hay muchos de hace cientos de años guardados en sus bodegas. Uno de los más antiguos que se expone es la raíz de café. (Rafael Pacheco Granados)
Según el religioso, hay muchas ofrendas u objetos para solicitar “el don de la vida”; los traen mujeres que no logran quedar embarazadas. Sin embargo, dijo, las personas traen cualquier cosa.
Por ejemplo, este año, un niño dejó un “monstruo”, pues el menor lo había ofrecido como exvoto a cambio de que el Deportivo Saprissa se convirtiera en campeón.
“Hay una cantidad enorme de exvotos que se reciben por semana, son muchísimos”, enfatizó el vicario.
Sin importar el tamaño, su costo, el material o tipo de ofrenda, los encargados de la basílica de los Ángeles resguardan con celo los exvotos recibidos.
(Rafael Pacheco Granados)
Regalos y joyas
Entre los exvotos que se atesoran hay algunos de gran valor económico. Esos están en otro sitio, al que no hay acceso para el público y bajo fuertes medidas de seguridad.
Ahí están, por citar un caso, dos rosas de plata que llegaron desde el Vaticano. Una enviada por el papa Benedicto XVI y otra por el papa Pablo VI. Igualmente, unos “exvotos particulares” que se le han enviado a la Virgen.
“En el ostensorio de la Virgen, donde está la imagen, el que ella lleva el 2 de agosto arriba tiene una cruz y es un pectoral, es de uno de los obispos de Costa Rica”, relató a este diario el padre Pérez.
El cura también mencionó que hay expresidentes que han dejado alguna joya de sus familias y por eso están guardadas en un lugar donde no cualquier fiel puede entrar.
Yessenia Hernández depositó el exvoto de unos piecitos de bebé, pues su hija Karla y su esposo están “pidiendo la bendición de un hijo”. La devota llegó con sus sobrinas Mariana y Krisel. (Rafael Pacheco Granados)
‘Se vende de todo’
Dada la gran demanda de estas ofrendas, hay lugares cerca del templo donde se venden exvotos muy diversos. Sus precios van de ¢500 a ¢1.000, según un sondeo realizado por este diario en los locales.
“Se vende de todo. Muchas partes del cuerpo por situaciones de salud, pero también buscan medios de transporte porque se salvaron de algún accidente”, relató Franco Aguilar, dueño de un establecimiento que ofrece artículos religiosos.
Cientos de fieles se acercan a las tiendas cercanas a la basílica en busca de los exvotos u ofrendas para dejarlas en el santuario de la Virgen de los Ángeles. Abundan las figuras de partes del cuerpo. (Rafael Pacheco Granados)
A la Negrita también le llegan muchas flores por día, por lo que los sacristanes se encargan de cambiarlas constantemente para que todo luzca hermoso.
Muchas personas dejan trofeos o medallas que han ganado en su vida como muestra de agradecimiento. (Rafael Pacheco Granados)