Salud

Pequeños negocios propios alejan a adultos mayores de estrés, congojas económicas y depresión

Hacen pijamas, bancos de madera, venden plantas o hermosas pañoletas; el negocio les da fuerza

Doña Georgina, vecina de Pavas, cultiva suculentas para vender. Foto: Cortesía
Doña Georgina, vecina de Pavas, cultiva suculentas para vender. Foto: Cortesía
Carlos Elizondo y Marielos Fallas hacen pijamas. Foto: Cortesía

Manualidades, cocina, siembra de plantas... estas fueron algunas de las habilidades que un grupo de adultos mayores rescataron para ponerse un negocito que complementara su pensión o bien les ayudara a superar el estrés, la soledad o simplemente a mantenerse activos, ocupados y socializar.

Don José Quirós Ramírez, vecino de Coronado, tenía un servicio de comidas cuyo negocio se cayó con la pandemia. Sin embargo, motivado por sus propios vecinos tomó la determinación de poner una venta de 10 tipos de ceviche que distribuye cada 15 días entre sus clientes. Este hombre de 66 años, prepara 50 kilos que reparte entre su lista de WhatsApps, que cada vez se ensancha más. “No estamos enfermos como dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) estamos sanos y activos”: agrega don José.

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