Cada año, la Sala Constitucional recibe entre 800 y 1.000 recursos de amparo de asegurados que buscan recibir un medicamento que les fue negado.
A agosto de 2026, la Sala había recibido 656 recursos de este tipo.
Este tipo de acciones constituye entre el 10% y el 12% de los planteados cada año ante los tribunales.
Briceida Cantillo, de la asociación de pacientes Anasovi, sostuvo que los recursos de amparo terminan siendo la única alternativa para personas que requieren atención pronta.
“El paciente necesita el tratamiento que le va a dar calidad de vida, y en muchos casos prolongársela también. Es la alternativa que le queda al paciente. En muchos casos nos decían ‘alto costo, bajo beneficio’, como si no se tratara de una vida. No promovemos el recurso de amparo, promovemos el derecho a la vida”, destacó.
En junio de 2025, en una exposición ante la Junta Directiva de la CCSS, el gerente de logística, Esteban Vega de la O, habló de un análisis del Comité Central de Farmacoeconomía de la institución. Dicho documento indicó que el costo de cada petición a la Sala Constitucional tiene un valor de ¢262.809 en dinero y de 1.210 minutos (20 horas) en tiempo.
Cambio con nuevo formulario
El nuevo formulario terapéutico institucional (FTI), que sustituirá la lista oficial de medicamentos (LOM) tiene como objetivo acercar a más personas a los medicamentos y evitar que tengan que recurrir a la Sala Constitucional.
En estos años los amparos han respondido mayoritariamente a medicamentos fuera de la LOM. Con el paso al FTI se espera que las personas tengan más acceso.
Hasta ahora, la CCSS había tenido que evaluar de forma individual cada petitoria de medicamento, lo que llevaba a empezar de cero cada vez que se solicitaba para un paciente. Ahora, que se verá por enfermedad o condición, se espera reducir los tiempos, tener más aprobaciones y evitar amparos.
Alexandra Núñez, representante de los pacientes ante el Comité de Tecnologías Sanitarias (CETS), que evalúa los medicamentos de la institución indica que espera que este cambio marque una reducción en la judicialización.
“Esto es una respuesta a un cambio que se necesita. Desde los pacientes estaremos muy atentos, muy observadores. El tema de los tiempos nos preocupa, estaremos vigilantes de que la CCSS cumpla con los temas”, concluyó.
