Lo que tanto temían las autoridades nacionales en Salud, y que la ministra María del Rocío Sáenz advirtió desde hace meses, sucedió ayer: el dengue hemorrágico cobró su primera víctima mortal.
En julio de este año la ministra Sáenz advirtió sobre la amenaza que significa actualmente la forma más peligrosa del dengue para la población, debido a la escasa colaboración de los costarricenses para eliminar criaderos donde se puede reproducir el mosquito transmisor.
Sin embargo, a pesar de las gestiones del Ministerio de Salud y de su jerarca por convencer a la población de la necesidad de prevenir la proliferación del Aedes aegypti , piedra en el zapato durante la gestión de Sáenz, este año el número de casos creció un 138%.
En julio el 40 por ciento del total de afectados eran niños menores de 10 años, de los que la mitad no alcanzaba el año de edad.
Sáenz es uno de los pocos ministros que se mantiene en el cargo desde que Abel Pacheco asumió la presidencia.