Un paciente tiene cuatro días esperando en una silla para ser internado en el Hospital Enrique Baltodano Briceño, en Liberia, Guanacaste. Aunque se indicó que el hombre requiere ser hospitalizado y ya está usando la pijama hospitalaria, permanece sentado al igual que unas 30 personas porque no hay camillas, según le indicaron. Él espera desde la mañana del viernes 9 de octubre.
Aun al mediodía de este lunes 12, el joven, quien solicitó el resguardo de su indentidad, permanecía en la silla. Él fue ingresado porque tiene una piedra entre el riñón y la vejiga. Narró que otras personas, en situaciones complejas, también han tenido que aguardar sentadas en el área de urgencias.
‘Un muchacho que se tragó una gillette esperó más. Estuvo como cinco días, ya hoy se lo llevaron, le sacaron la gillette y ya le dieron la salida’, contó.
Desde las 8 a. m. de este 12 de octubre, La Nación envió consultas a la oficina de prensa de la CCSS para conocer a qué se debe la situación expuesta por el paciente en el Hospital de Liberia, sin embargo, se está a la espera de respuesta.

El hombre comentó que la desesperación de los pacientes los ha hecho incluso “tirarse” a dormir en el suelo: allí arman camas improvisadas con las sábanas que les dan. Vídeos compartidos a La Nación muestran a algunas personas en esa situación. Según dijo, en la madrugada hubo una discusión porque una persona supervisora habría llegado a levantar a las personas del piso.
La grabación fue hecha por un paciente que afirma estar esperando desde hace seis días por una camilla.
Ultrasonido hasta el 2028
El paciente llegó el viernes al hospital luego de que su jefe le pagara un ultrasonido con un médico privado, pues el que le mandaron por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), tras días de intenso dolor, le fue programado para el 2028.
El doctor privado que lo atendió le dio una referencia para que fuera al centro médico porque tenía una piedra de 8 milímetros y era necesario que lo viera un urólogo.
Al inicio no lo dejaban ingresar porque le dijeron que no estaba asegurado, pues el sistema no lo reflejaba. Cuando verificaron que sí tenía seguro, ya el urólogo se había ido, entonces una médica vio su caso y ella se lo comentó al especialista, quien concluyó que debían internarlo.
Para el 31 de julio, la CCSS registraba 1.476.536 casos en espera de atención.
Situación no sería nueva
Una vecina de Tilarán, que fue operada de la cabeza en marzo en el Hospital de Liberia, narró a La Nación que meses atrás la situación era la misma por falta de camillias.
“En marzo me operaron y estuve sentada en una silla, en mi caso un día completo, ahí pasé la noche. Como lo mío era una operación en la cabeza que urgía solamente estuve ese tiempo, pero había personas de más de cuatro días durmiendo en las sillas”, contó la mujer.
