El País

Nuevo obispo, a pescar almas

"La tarea que nos espera es clara: evangelizar", dijo


      
      
    Monseñor Román Arrieta (izquierda) entrega al obispo de Puntarenas, Hugo Barrantes, el libro de los evangelios. ES SUYO.
Monseñor Román Arrieta (izquierda) entrega al obispo de Puntarenas, Hugo Barrantes, el libro de los evangelios. ES SUYO.

Puntarenas . Como Pedro, a quien Cristo encomendó dejar sus redes tradicionales para dedicarse a otra pesca -la de hombres-, también monseñor Hugo Barrantes Ureña se propone hacer del rescate de almas la tarea prioritaria en su episcopado, que empezó ayer al ser consagrado como primer obispo de la Diócesis de Puntarenas.

"La tarea que nos espera es clara: evangelizar", expresó el prelado en su primer mensaje a su grey minutos después de haber sido investido como titular del obispado con sede en esta ciudad del Pacífico.

Y en esa misión, los sacerdotes -como principales colaboradores del obispo- juegan un papel de primer orden, y así lo destacó en la homilía el nuncio apostólico, Jacinto Berloco, quien exhortó a Barrantes a cuidar de ellos y darles "sus mejores desvelos de pastor".

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