El País

Ni uno solo de los Inser se queda sin ir al cafetal

La familia Inser se viene de Nicaragua en octubre para integrarse a  las cogidas de café y  se quedan hasta febrero. Ellos recolectan en San Pedro de Barva, Heredia. Abajo, la zona de Tarrazú también revive en tiempos de cogidas de café, muchos de los trabajadores son panameños,  de la etnia Ngöbe Buglé. | MELISSA HERNÁNDEZ Y RAFAEL PACHECO
La familia Inser se viene de Nicaragua en octubre para integrarse a las cogidas de café y se quedan hasta febrero. Ellos recolectan en San Pedro de Barva, Heredia. Abajo, la zona de Tarrazú también revive en tiempos de cogidas de café, muchos de los trabajadores son panameños, de la etnia Ngöbe Buglé. | MELISSA HERNÁNDEZ Y RAFAEL PACHECO Melissa Fernandez Silva
La familia Inser se viene de Nicaragua en octubre para integrarse a las cogidas de café y se quedan hasta febrero. Ellos recolectan en San Pedro de Barva, Heredia. Abajo, la zona de Tarrazú también revive en tiempos de cogidas de café, muchos de los trabajadores son panameños, de la etnia Ngöbe Buglé. | MELISSA HERNÁNDEZ Y RAFAEL PACHECO (Melissa Fernandez Silva)

El abuelo, la abuela, los cinco hijos y los cuatro nietos se levantan a las 5 a. m. para alistar todo y llegar al cafetal.

La meta diaria de la familia Inser, proveniente de Rivas, Nicaragua, es recolectar la mayor cantidad de cajuelas de café en la finca de Heredia donde trabajan y viven.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌