La producción de morfina parece que no es una función exclusiva de la planta de la amapola del opio, Papaver somniferum . Un grupo de investigadores alemanes ha demostrado que las células humanas son capaces de sintetizar ese poderoso analgésico, utilizado desde hace más de 200 años.
En el pasado se habían identificado rastros de morfina en tejidos animales, pero se creía que su presencia se debía a un residuo de la dieta del animal, no a una producción propia del compuesto.
En la investigación dada a conocer en la revista Proceedings of the Nacional Academy of Sciences , Meinhart Zenk y sus colegas de la Universidad de Halle, pusieron a crecer, en un medio, células nerviosas del páncreas.
Al estudiar el cultivo, los investigadores pudieron determinar que las células contenían morfina. Además, las células también habían producido precursores para la síntesis de la morfina.
Este estudio es solo un primer paso en la comprensión de la morfina humana.
Si bien los resultados del experimento demuestran que las células humanas son capaces de producir morfina, aún no se ha determinado si la morfina humana es absorbida por el cuerpo, ni qué papel juega –si es que juega alguno– en la tolerancia del dolor.
Aunque el uso de la morfina humana queda aún sin comprenderse completamente, los investigadores señalan que la identificación de los genes responsables de la síntesis de la morfina, en las células humanas, puede ser una clave para el desarrollo de mejores tratamientos contra el dolor.