Comte, Golfito. Desde hace una semana buena parte de los estudiantes del Liceo de Comte, en Golfito, llevan a clases rosarios, crucifijos y estampitas de santos.
Ellos aceptan que luego del ataque de histeria que afectó a cuatro estudiantes el ambiente en el colegio no es el mismo.
Ante los nervios de los muchachos y los rumores sobre actos de brujería, los profesores de la institución han combinado sus lecciones habituales con charlas de autoestima, fortaleza espiritual, respeto e incluso medicina.
Estas actividades no solo se están enfocando a los estudiantes, sino también a los padres.
Melvin Pérez, director del colegio, explicó que uno de los aspectos positivos que rescatan de lo sucedido hace una semana es el acercamiento de los papás y de las fuerzas vivas de las comunidades vecinas a la institución.
"Aquí no ocurrió nada sobrenatural, fue un ataque de histeria que ya estamos superando. Aquí todos estamos trabajando en equipo y algunos medios sobredimensionaron lo ocurrido, eso es una lástima", dijo.
La comunidad de Comte, ubicada a 27 kilómetros de la ciudad de Golfito, es pequeña, con algunas casas y sin lugares de entretenimiento para los jóvenes.
Allí no hay canchas de futbol ni parques, ni bibliotecas. A raíz de lo ocurrido, las autoridades del colegio están gestionando la construcción de un gimnasio para que haya un espacio para el deporte y actividades culturales para los adolescentes.
La mayoría de los 475 alumnos viven a más de una hora de distancia del colegio y en sus zonas tampoco tienen lugares para divertirse o hacer ejercicio.
Sus padres se dedican al cultivo de palma y otros productos, y los menos a la ganadería.
Explicación. Rocío Solís, coordinadora de la oficina de la Niñez y la Adolescencia del Ministerio de Educación (MEP), quien compartió con algunos alumnos, explicó que los muchachos reclaman cariño y mucha atención.
Agregó que también es una zona supersticiosa, fetichista y con problemas de drogas.
Hace una semana cuatro estudiantes se desmayaron durante un acto cívico. De inmediato, surgió el rumor de que ellos habían participado en un juego con unas cartas de brujería.
Las autoridades del colegio golfiteño investigan de dónde surgió el rumor, porque tanto los profesores como los alumnos lo niegan. Colaboró
