La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) atribuyó al personal del Hospital Tony Facio la coordinación y contratación del vuelo ambulancia privado para trasladar a un menor de edad herido de bala en Limón el pasado 9 de setiembre.
Así lo indicaron en las respuestas enviadas a este diario en las que se les cuestionó si habían corroborado que la avioneta contratada para dicho traslado contaba con las condiciones requeridas para operar como vuelo ambulancia.
Esto luego de que bitácoras a las que tuvo acceso este diario revelaran que, tras la aprobación del vuelo, pasaron 54 minutos para que la aeronave despegara del aeropuerto Tobías Bolaños. Según supo este diario, el retraso se debió a que todo el personal de la empresa contratada no se encontraba en el lugar y, además, hubo que retirar algunos asientos para acondicionar la avioneta con una camilla.
En la respuesta a la consulta enviada desde el pasado 29 de setiembre y la cual fue remitida este martes 13 de octubre, el despacho de la Gerencia Administrativa de la CCSS indicó que la pregunta sobre el tipo de aeronave contratada debía ser remitida al Hospital Tony Facio debido a que “la coordinación y contratación de la empresa privada fue realizada por ese establecimiento de salud. Por tanto, es dicha unidad la que dispone de información sobre las verificaciones efectuadas en ese proceso”.
Una respuesta similar brindaron al ser cuestionados sobre el atraso que habría producido la adaptación de la aeronave, pues insistieron en que fue el centro médico quien contrató a la empresa privada, por lo que desde la gerencia de la entidad no disponen de información sobre las verificaciones realizadas durante el proceso.
Este medio intentó contactar al director del Hospital Tony Facio para conocer su posición sobre lo indicado por la Caja; no obstante, no contestó los mensajes enviados a su celular. Desde la Dirección de Prensa de la Caja se indicó que las consultas relacionadas con ese centro médico estaban siendo gestionadas con la unidad técnica correspondiente.
El protocolo para la operación de vuelos ambulancia nocturnos establece que, como primer paso cuando se presenta una emergencia donde un paciente de la institución requiere de un traslado crítico, la Caja debe generar una alerta a través del sistema 911 para iniciar la solicitud del vuelo ambulancia.
En primera instancia, esa solicitud se realiza al Servicio de Vigilancia Aérea (SVA) del Ministerio de Seguridad Pública (MSP).
Si esa dependencia no dispone de recurso, como ocurrió en este caso, la entidad inicia el proceso para contratar un vuelo privado.
En el documento aprobado en febrero anterior, no se establece que la coordinación y contratación es resorte de cada centro médico.
Precisamente, en una conferencia de prensa realizada el 11 de febrero en Casa Presidencial, la jerarca de la Caja, Mónica Taylor, y el ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, defendieron la implementación de ese mecanismo.
En esa oportunidad, Zeledón incluso señaló que con este se buscaba evitar que los mismos funcionarios contrataran avionetas no autorizadas para vuelos ambulancia “que les quitan los asientos” para convertirlas en aeronaves para trasladar pacientes, a lo que Taylor, quien se encontraba al lado suyo, asintió y agregó posteriormente que se continuarían realizando las coordinaciones correspondientes solo para los pacientes críticos.
¿Por qué el piloto solicitó primero el permiso?
La Nación también cuestionó a la CCSS la razón por la que la solicitud del permiso ante la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) fue gestionada en primera instancia por el propio piloto de la aeronave privada, según se detalla en la cronología reportada por Vigilancia Aérea y la DGAC, y no como lo indica el protocolo, a través de la Central de Comunicaciones de la CCSS.
La Gerencia de la Caja aseguró que el protocolo “fue implementado a cabalidad”.
“Respecto a las gestiones realizadas entre la empresa privada y la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) no podemos referirnos, por cuanto las actuaciones mencionadas no formaron parte del incidente gestionado por esta dependencia”.
Asimismo, la Caja también negó los atrasos que constan en esas mismas bitácoras en las que se indica que la gestión por la vía establecida en el protocolo se hizo hasta 31 minutos después de haber comenzado a coordinar el vuelo privado; la institución insistió en que el incidente fue generado a las 10:29 p.m. “de manera inmediata” en que se recibió la llamada del Tony Facio solicitando la coordinación del traslado.
No obstante, la cronología mencionada indicaba que la solicitud formal desde la Central de Comunicaciones se emitió a las 11:11 p. m. y el visto bueno fue otorgado a las 11:15 p. m.
La Nación dio a conocer el pasado 4 de octubre que la noche del 9 de setiembre, luego de que un niño de 7 años resultara herido de bala en Pueblo Nuevo de Limón, la Caja solicitó pasadas las 10 p.m. a Vigilancia Aérea la realización de un vuelo de emergencia para trasladar al menor hacia el Hospital Nacional de Niños en San José; no obstante, esa dependencia indicó no tener recurso para el vuelo nocturno, por lo que la entidad acudió a la contratación de un vuelo privado.

La avioneta de Vigilancia Aérea fue utilizada la mañana siguiente para llevar al vicepresidente Francisco Gamboa a una gira a la región Brunca.
Según el Organismo de Investigación Judicial, la emergencia se produjo a las 9:35 p.m. y, de acuerdo con la bitácora, la alerta del incidente a través del 911 ingresó a las 10:32 p. m.; pero la aeronave despegó del Tobías Bolaños hasta 12:09 a. m.
El menor, que para el momento en que los paramédicos llegaron a Limón ya había sido intervenido en dos ocasiones, no pudo ser trasladado debido a la gravedad de sus lesiones y falleció cerca de las 5 a. m. en el centro médico del Caribe.
