El País

Cadena de líos

El caso del mafioso ruso Serguei Mikhailov, quien fue nombrado cónsul ad honorem de Costa Rica el 4 de febrero de 1994, es un eslabón más de una cadena de denuncias contra diversos funcionarios del servicio diplomático de nuestro país.

Trasciende en momentos en que aún persisten muchas dudas en torno al empresario italiano Luigi Ardino, quien fungió como agregado económico en la embajada costarricense en Bélgica. Fue nombrado y destituido durante la administración Calderón Fournier.

Preso en la Unidad de Admisión de San Sebastián desde el 24 de octubre anterior, es requerido por el Tribunal de Ancona, Italia, por el presunto delito de asociación ilícita para cometer delitos de fraude fiscal por medio de falsificación de documentos contables y emisión de facturas por operaciones inexistentes.

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