El País

4 meses de investigación, ¿Cómo se hizo este trabajo?

Cuando un ciudadano somete su nombre a un puesto de elección popular, automáticamente otorga una licencia para que el resto de la ciudadanía revise sus atestados, su experiencia, su pasado, sus intereses y sus propuestas.

Aunque buena parte de esa información es pública, un costarricense promedio no cuenta con los medios para recolectar todos los datos disponibles, antes de decidir su voto. Por eso, la Unidad de Inteligencia de Datos e Investigación de La Nación se dio a la tarea de reunir la mayor cantidad de datos públicos de todos los candidatos a un puesto de elección popular que tienen posibilidades de resultar electos en febrero.

Este ejercicio de transparencia no se limitó a recopilar registros sobre demandas judiciales, sanciones y morosidad de los candidatos, sino también información pública de sociedades a las que pertenecen, sus visitas al Congreso, sus negocios privados y con el Estado y a los relacionados con su ejercicio profesional y sus ocupaciones anteriores.

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