Tras la caída del régimen de Bashar al Asad, el nuevo gobierno sirio liderado por Ahmed al Sharaa confía en que Donald Trump, recién investido como presidente de Estados Unidos, jugará un papel clave en la estabilidad de Oriente Medio. En un comunicado oficial, el gobierno sirio expresó su esperanza en que el nuevo líder estadounidense “traerá paz a Oriente Medio y restaurará la estabilidad en la región”.
El desafío principal para el gobierno de transición será lograr el levantamiento de las sanciones occidentales impuestas durante el conflicto, mientras trabaja para combatir el terrorismo, un requisito señalado por varios países occidentales y vecinos de la región.
Palestina reitera su apoyo a la solución de dos Estados

