“Ya hemos usado casi todas las palabras”, declaró el rey tratando de no estallar en sollozos, al iniciarse la ceremonia.
“Perdimos a 77 personas que querían dar lo mejor para la sociedad. Tenemos que honrarlas defendiendo los valores por los que lucharon”, dijo el monarca en un emotivo discurso.
La ceremonia conmemorativa, que se realizó en el Spektrum de Oslo, reunió a supervivientes y familiares de las víctimas, un día antes de que se cumpla un mes desde que el ultraderechista Anders Behring Breivik detonó un coche bomba en el complejo gubernamental de Oslo y luego perpetró una matanza en el campamento de las Juventudes Laboristas en la isla de Utoya, al sur de la capital.
Un superviviente de la masacre de Utoya, Buria Jamil, se mostró emocionado antes de entrar al Spektrum.
“Lloramos, nos pusimos tristes. Fue muy fuerte desde el punto de vista emocional ver los sitios donde dispararon a tus amigos”, dijo.
El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, reforzó las palabras del rey Harald.
“Los necesitamos (a ustedes). No importa dónde se viva o a qué dios se rinda culto, todos y cada uno de nosotros podemos asumir una responsabilidad y salvaguardar la libertad”, expresó Stoltenberg a los presentes en la ceremonia.
En la actividad también participaron los primeros ministros de los otros países nórdicos, también los presidentes de Finlandia e Islandia, el príncipe heredero Federico de Dinamarca y la princesa heredera Victoria de Suecia.
Artistas y actores populares noruegos se sumaron al homenaje e interpretaron temas y leyeron fragmentos de textos.