El Mundo

Revuelo por fuga en Guatemala

Director del penal ayudó a delincuentes


      
      
    Policías trasladan el cuerpo de un reo en los alrededores de la cárcel de Escuintla, que se convirtió en un infierno el domingo, durante la fuga de peligrosos delincuentes. UN INFIERNO.
Policías trasladan el cuerpo de un reo en los alrededores de la cárcel de Escuintla, que se convirtió en un infierno el domingo, durante la fuga de peligrosos delincuentes. UN INFIERNO. FERNANDO MORALES

Ciudad de Guatemala. Las fuerzas de seguridad de Guatemala intentaban capturar ayer a un peligroso grupo de reos que el domingo protagonizó la fuga más grande de la historia del país, que ha puesto al descubierto la falta de seguridad de sus prisiones.

Armados con metralletas Uzi, fusiles de asalto AK-47 y granadas de fragmentación, 78 presos de la cárcel conocida como "El Infierno", situada en el departamento de Escuintla, a 56 kilómetros al sur de la capital guatemalteca, se evadieron del penal aprovechando la visita familiar del domingo.

La fuga además de masiva fue sangrienta, pues se saldó con cinco muertos, entre ellos tres agentes de seguridad, según el comisario de Escuintla, Sergio Orozco.

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