
Estados Unidos. El rector de la Universidad de Cornell, Michael Kotlikoff, expresó su respaldo a la nueva investigación sobre la denuncia de violación en grupo presentada por una estudiante tras un incidente ocurrido en una fraternidad del campus en 2024. El caso quedó ahora en manos de la fiscal general de Nueva York, Letitia James.
La gobernadora del estado, la demócrata Kathy Hochul, tomó el viernes la inusual decisión de apartar al fiscal del condado de Tompkins, donde se encuentra la institución, tras denunciar este viernes en rueda de prensa que la Policía de Cornell solo trasladó “de manera parcial” la declaración original de la víctima (identificada con el nombre genérico de ‘Jane Doe’) y omitió una contundente afirmación: “Puedo decir con toda seguridad al 100% que fui violada”.
¿Qué fue lo que pasó?
El incidente ocurrió en la noche del 19 al 20 de octubre de 2024 en la fraternidad Chi Phi, donde la joven consumió alcohol y fue presionada para esnifar ketamina.
Después, y mientras se encontraba bajo los efectos de la bebida y del anestésico, fue violada durante horas por siete estudiantes, todo según su relato.
Cuatro de ellos reconocieron que mantuvieron relaciones sexuales con Jane Doe aunque aseguran que fueron consentidas. Los otros tres aseguraron que no participaron. Dos fueron expulsados.
En su primera declaración pública tras la reapertura del caso, el rector de Cornell declaró su “apoyo a la decisión de la gobernadora de entregar la investigación criminal a la fiscal general de Nueva York”, así como a la “revisión independiente” que comenzó una firma externa de abogados sobre la respuesta de la universidad.
El rector lamentó que “lo que le sucedió a Jane Doe en 2024 resulta profundamente perturbador” y “pesará mucho en nuestra comunidad en los años venideros”. El incidente “plantea cuestiones desgarradoras y preocupantes sobre la agresión sexual, la deshumanización y aspectos de la cultura de las fiestas, el alcohol y las drogas”, agregó.
Para Kotlikoff, la institución se encuentra “en un momento decisivo de su historia” y hace falta que la propia universidad “lidere el camino”: “Tenemos que hacer bien las cosas porque se lo debemos a Jane Doe y a las supervivientes de cualquier agresión, y debemos protegernos los unos a los otros”.
