Disputas en coalición de gobierno acercan a Italia a una crisis política
Las relaciones son tirantes entre la Liga y el Movimiento 5 Estrellas, y la posibilidad de una ruptura flota en el ambiente
Leader of the League party, Matteo Salvini, right, and Luigi Di Maio, leader of the Five-Star movement, during the swearing-in ceremony for Italy's new government at Rome's Quirinale Presidential Palace, Friday, June 1, 2018. (Alessandro Di Meo/ANSA via AP)
AFP
El líder de la Liga, Matteo Salvini (derecha), y su homólogo del Movimiento 5 Estrella, Luigi Di Maio, durante la ceremonia de juramentación del nuevo gobierno de Italia, e 1.° de junio del 2018 en Roma. (AP)
Roma. Los acalorados enfrentamientos y las diferencias de visiones entre los dos líderes de la llamada coalición populista en el poder en Italia han propagado este viernes un perfume de crisis y generado mucha incertidumbre política.
La atmósfera es eléctrica entre la Liga (ultraderechista) y el Movimiento 5 Estrellas (M5E, antisistema), una alianza que acaba de cumplir un año en el gobierno.
El revés electoral del M5E en las elecciones europeas de mayo y la creciente popularidad del ministro del Interior y líder de la Liga, Matteo Salvini, han transformado el escenario y las partes tienden cada vez más a distanciarse, llegando a ser casi irreconciliables.
Después de acordar con éxito la implementación del salario de ciudadanía y reducir la edad de jubilación, se están desgarrando por la autonomía de las regiones ricas del norte, las medidas contra las ONG que ayudan a los migrantes y los recortes de impuestos.
El presidente de la República, Sergio Mattarella, árbitro de la política, ha dado dos días de plazo a las partes para aclarar sus intenciones.
La decisión fue anunciada al parecer después de que los roces se agravaran esta semana por las votaciones en el Parlamento Europeo.
Salvini reaccionó atacando al líder del M5E, Luigi Di Maio, a quien acusó de preparar a escondidas una alianza con el Partido Democrático (PD, centro izquierda) para abandonar la coalición.
El líder del Movimiento 5 Estrellas (M5S), Luigi Di Maio, y otros legisladores de este partido festejaron la elección de su compañero Roberto Fico como presidente de la Cámara de Diputados, el 24 de marzo del 2018. (AFP )
“Si la Liga quiere derrocar al gobierno, que lo diga claramente”, respondió Di Maio.
El tono fue subiendo. Salvini aseguró que perdió "la confianza" en su aliado. Di Maio condenó el "ataque por la espalda" que le lanzó su aliado.
¿Ruptura en ciernes?
Los medios de comunicación no descartan que las peleas terminen en ruptura y, por lo tanto, en convocación a elecciones anticipadas a finales de setiembre.
“Ningún gobierno se va a caer mañana”, manifestó Salvini, quien anunció que se va tranquilamente como es su tradición de vacaciones a finales de julio con su hijo.
“Yo excluyo que se desate una crisis. Estas son dinámicas de un gobierno con dos partidos políticos distintos”, explicó Di Maio.
Mientras tanto, los observadores en asuntos políticos no dejan de hablar del “viento de crisis” que recorre la península, y otros consideran que “el gobierno está como suspendido” y que Salvini “prepara” su salida.
“El gobierno ha estado al borde de la crisis en varias ocasiones”, recordó el diario La Stampa en un editorial que tituló “Crónica de una muerte anunciada”.
“Esta vez, el riesgo es real. El tono, pero también los argumentos, de polémica son más de fondo, atañen principios y no se trata de propaganda electoral”, subrayó.
El viceprimer ministro y ministro del Interior Matteo Salvini pronunció un discurso para apoyar al candidato de la coalición de centroderecha en las elecciones locales, en Catania, Italia, el domingo 3 de junio del 2018. (Orietta Scardino/AP)
Para algunos, Salvini podría caer en la tentación de adelantar elecciones, teniendo en cuenta que las encuestas lo premian con el 37% de las intenciones de voto, todo un récord, que lo consagraría como el nuevo líder absoluto de Italia.
Con esa estrategia, un gobierno de transición sería el responsable de elaborar el complejo presupuesto para el 2020, que promete ser muy doloroso para los contribuyentes italianos.
La economía italiana está bajo observación permanente, según reconoció Von der Leyen, y todo gobierno está obligado a tomar medidas impopulares contra la elevada deuda pública.