
Madrid, España. El Ejército de Israel ha tildado este jueves de “engañoso, distorsionado y poco sincero” el documental NAZA, que narra la ofensiva israelí contra la Franja de Gaza, y ha negado el “asesinato en masa de civiles”, así como el uso de la Inteligencia Artificial para elegir objetivos.
En un informe, un portavoz de las Fuerzas Armadas israelíes ha indicado que la cinta se basa en una serie de “errores” basados en una “manipulación de la realidad” y acusa a sus directores de “actuar de mala fe” y evitar realizar las “verificaciones suficientes”.
Así, establece que, “al contrario de lo que se afirma en la película, las directrices vinculantes del Ejército distinguen de manera explícita, exhaustiva y clara entre operativos militares y civiles ajenos al conflicto en Gaza”.
Además, subraya que los procedimientos para sacar adelante los ataques se basan principalmente “en esta distinción, prohíben dirigir ataques deliberadamente contra civiles y exigen mitigar al máximo posible la probabilidad de causarles daños”.
“Nunca se ha planeado, aprobado ni llevado a cabo ningún ataque en Gaza en el que se previera la muerte de 500 civiles o de una cifra cercana a esa”, una acusación planteada en la película. “Tampoco nadie ha alegado seriamente que un ataque de las fuerzas israelíes causara muertes a esa escala o algo parecido”, ha añadido.
Uso de la inteligencia artificial
El texto incide en que “la Inteligencia Artificial nunca ha seleccionado de forma independiente objetivos a atacar” y resalta que “la identificación de objetivos a atacar la realizan únicamente oficiales de Inteligencia autorizados”. “Los ataques son planificados por los profesionales pertinentes y la decisión de llevarlos a cabo recae en los comandantes operativos”, ha insistido.
En este sentido, asegura que los militares “nunca han otorgado autorización automática para ataques contra objetivos que pongan en riesgo un número fijo de civiles”, tal como se sostiene en la película.

Sobre ‘Lavender’, el nombre de esta Inteligencia Artificial, el portavoz ha hecho hincapié en que “no es una base de datos de objetivos cuya eliminación haya sido aprobada, sino una base de datos que ayuda a los analistas”.
Asimismo, ha afirmado que las fuerzas israelíes “no ignoran las consecuencias de sus ataques, sino que actúan para evaluarlas, incluso en lo que respecta a daños civiles no intencionados”. “Dichas evaluaciones han dado lugar a revisiones de cientos de incidentes ocurridos durante las hostilidades y sirven de base para extraer lecciones”, ha aclarado.
“Si los cineastas hubieran llevado a cabo una verificación y corroboración adecuadas de los hechos de buena fe, tal como exigen las normas profesionales, habrían podido identificar los errores sustanciales que presenta la película. El resultado final demuestra que no lo hicieron”, ha advertido.
En relación con estos supuestos errores, ha mantenido que se deben a que “las personas entrevistadas -descritas como exmiembros de los servicios de Inteligencia de las Fuerzas Armadas- suelen referirse únicamente a fases iniciales y limitadas de la labor de Inteligencia, en lugar de al proceso mucho más amplio de planificación y aprobación de ataques”.
“Ese proceso no es responsabilidad de los servicios de Inteligencia sino de los órganos operativos que gestionan y ejecutan los procedimientos de selección de objetivos. Por consiguiente, resulta evidente que, en diversos casos, los entrevistados plantean especulaciones y suposiciones carentes de fundamento fáctico”, ha declarado.

Acusa a directores de parcialidad
De esta forma, las fuerzas israelíes han acusado a los cineastas de “no nombrar a las muchas otras personas involucradas en el proceso de selección de objetivos, incluidas aquellas responsables de planificar las medidas para mitigar daños civiles, como asesores jurídicos que revisan las propuestas de ataques y los comandantes encargados de su aprobación”.
“Para ajustarse a la narrativa que la película pretende promover, los cineastas también omiten un contexto esencial para comprender la guerra en Gaza y la actuación de las Fuerzas Armadas durante la misma”, ha continuado.
El filme “no otorga la debida importancia a las razones de seguridad de Israel para operar en Gaza ni a la masacre del 7 de octubre; tampoco a la estrategia deliberada de Hamás de infiltrarse entre la población civil, que es la causa fundamental de los daños a los civiles, ni a las innumerables acciones y métodos empleados por el Ejército para mitigar dichos daños”, ha apostillado.
