El Mundo

Coronavirus en Brasil: Primera ciudad entra en cuarentena ante pandemia de covid-19

People walk in an empty street during a lockdown imposed by the government to help stop the spread of the new coronavirus in the historic district of downtown Sao Luis, in the northeastern state of Maranhao, Brazil, Tuesday, May 5, 2020. The capital of tropical Maranhão state ground largely to a halt Tuesday, becoming the first major Brazilian city to enter a lockdown in the hopes of preventing the coronavirus pandemic from overwhelming the health care system of one of the country's poorest states. (Douglas Junior/Futura Press via AP)
People walk in an empty street during a lockdown imposed by the government to help stop the spread of the new coronavirus in the historic district of downtown Sao Luis, in the northeastern state of Maranhao, Brazil, Tuesday, May 5, 2020. The capital of tropical Maranhão state ground largely to a halt Tuesday, becoming the first major Brazilian city to enter a lockdown in the hopes of preventing the coronavirus pandemic from overwhelming the health care system of one of the country's poorest states. (Douglas Junior/Futura Press via AP) Douglas Junior

SAO PAULO (AP) — La capital del estado tropical de Maranhao quedó prácticamente paralizada el martes, tras convertirse en la primera ciudad brasileña en implementar medidas de confinamiento con la esperanza de evitar que la pandemia de coronavirus rebase al sistema de salud de una de las entidades más pobres del país.

Aproximadamente 1,5 millones de personas en Sao Luís y tres ciudades aledañas han sido confinadas a sus casas, salvo para realizar algunas labores esenciales, como comprar víveres y acudir a farmacias. La mayoría de los negocios han suspendido sus actividades, al igual que las escuelas y el transporte público. Los parques están cerrados, y los residentes no pueden salir a ejercitarse.

Horas después de que la orden entró en vigor, el secretario de salud del estado de Maranhao, Carlos Eduardo Lula, dijo que la capital parecía una “ciudad fantasma”. Casi nadie estaba en las avenidas principales, señaló. La policía colocó algunos controles en las calles más concurridas, y aquellos que desearan pasar tenían que demostrar que realizaban trabajos esenciales o tener un recibo de un supermercado o farmacia.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌