Situada en el Éufrates, medio centenar de kilómetros al oeste de Bagdad, Faluya es conocida por su dinámico comercio, a pesar de su tamaño relativamente modesto.
Las tribus sunitas siempre fueron poderosas en esta ciudad, escenario de varios disturbios, incluso antes de la invasión estadounidense en el 2003.
Faluya es un centro religioso importante para la minoría sunita en Irak. La presencia de cientos de alminares le dio el sobrenombre de “ciudad de las mezquitas”. Construida en el cruce de las carreteras hacia Arabia Saudí y Jordania, fue una de las primeras urbes en Irak donde se extendieron las raíces de la ideología wahabita.
El 31 de marzo del 2003, insurgentes tendieron una emboscada a un convoy que transportaba acuatro empresarios estadounidenses de la empresa militar privada Blackwater del mismo país. Estos últimos fueron linchados, sus cuerpos arrastrados por la carretera y finalmente colgados de un puente sobre el Éufrates.
Las fotos de los cuerpos mutilados, difundidas mundialmente, fueron unas de las más impactantes durante la guerra llevada a cabo por Estados Unidos en Irak . El puente es desde entonces conocido por el nombre de “Blackwater Bridge”.
El 7 de noviembre del 2004, durante la operación Phantom Fury, más de 10.000 soldados estadounidenses y 2.000 soldados iraquíes atacaron Faluya, bastión de los rebeldes sunitas hostiles a la intervención estadounidense.
La ofensiva, para recuperar la ciudad considerada como el principal feudo de al-Qaeda en Irak, se convirtió en la batalla más sangrienta para el Ejército de Estados Unidos desde la guerra de Vietnam.
Según diversas valoraciones, 95 miembros de las fuerzas estadounidenses resultaron muertos y más de 500 heridos. Entre 1.000 y 1.500 insurgentes murieron, y se estiman en varios centenares las pérdidas civiles.
Faluya es llamada a veces “la cabeza de serpiente”, porque es el lugar donde se inició la conquista por Estado Islámico de extensos territorios en Irak.