Tegucigalpa. AFP. La Comisión de Verdad y Reconciliación designada por el presidente de Honduras, determinó que Manuel Zelaya fue apartado del poder en el 2009 por un golpe de Estado y no una sucesión constitucional, pero le achacó parte de la responsabilidad por violar “varias leyes”, señala un informe del grupo divulgado ayer. La Comisión, que inició su labor en abril del 2010, reprochó a Zelaya su injerencia en los demás poderes del Estado y destacó que la crisis que derivó en su derrocamiento comenzó meses antes por sus disputas con el Congreso.
“Los comisionados podemos afirmar que los procesos seguidos contra el presidente Manuel Zelaya fueron un golpe de Estado”, dijo el coordinador de la Comisión, el exvicepresidente guatemalteco Eduardo Stein, al divulgar el informe ante el presidente hondureño, Porfirio Lobo, y el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza.

