El Mundo

Así fue como la campaña de Lula resucitó en el último momento para llevarlo a la presidencia nuevamente

Luiz Inacio Lula da Silva volvió a hacer lo que mejor sabe: levantarse cuando todos lo daban por derrotado

Una mujer lee un periódico cuya portada destaca la victoria del presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, un día después de la segunda ronda de las elecciones presidenciales, en São Paulo, Brasil.
Una mujer lee un periódico cuya portada destaca la victoria del presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, un día después de la segunda ronda de las elecciones presidenciales, en São Paulo, Brasil. JUAN BARRETO

Brasilia, Brasil. Luiz Inacio Lula da Silva volvió a hacer lo que mejor sabe: levantarse cuando todos lo daban por derrotado. Tres semanas después de quedar 2,2 millones de votos detrás de Flavio Bolsonaro, ganó el balotaje con el 51,78% de los votos válidos (64,2 millones) contra el 48,22% (59,8 millones) del hijo mayor de Jair Bolsonaro. Fue una remontada que ninguna de las grandes encuestadoras anticipó -en la víspera, Datafolha y Quaest daban a Flavio un 51% contra un 49%- y que sorprendió incluso a los petistas.

“Hubo una ola”, repetían en el búnker del PT a La Nación de Argentina a medida que avanzaba el recuento. La diferencia final, de 4,4 millones de votos, duplicó la de 2022 y deja poco margen para impugnar el resultado. A los 80 años, a dos días de cumplir 81, Lula será el primer presidente brasileño con cuatro mandatos y el primer candidato desde 1989 que gana la segunda vuelta tras terminar segundo en la primera.

La clave estuvo en las urnas que el 4 de octubre habían quedado vacías. Lula obtuvo 10,4 millones de votos más que en la primera vuelta. Flavio, apenas 3,7 millones más. La abstención bajó del 21,08%, la más alta desde 1998, a alrededor del 19,2%: unos 3 millones de brasileños más fueron a votar.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌