El Instituto Nacional de Seguros (INS) cerró el 2024 con pérdidas históricas en su operación de seguros, situación que llevó a la Superintendencia General de Seguros (Sugese) a encender las alertas.
A través de un documento dirigido a Gabriela Chacón Fernández, presidenta de la Junta Directiva del INS, el pasado 12 de febrero (oficio SGS-0204-2025), el superintendente de Seguros, Tomás Soley, advirtió de que la situación es preocupante por la “magnitud de los resultados”. Al cierre del año pasado, la pérdida en la cuenta técnica del INS alcanzó los ¢29.360 millones.
Según el informe, cinco de las seis principales pólizas del INS fueron afectadas por una alta siniestralidad, pérdida de mercado y elevados gastos operativos, además de otros costos técnicos. En particular, se calificó como un “descalabro” la situación del seguro voluntario para automóviles, debido a la disparidad entre los ingresos por la venta de pólizas y los pagos realizados por los accidentes.